lunes, 8 de febrero de 2016

PORQUÉ HACER INVESTIGACIÓN EN ORIENTACIÓN



Psp. María Deisy Sandoval Gaitán






Para llegar al porqué me gustaría primero hacer una mirada en el quién y en el que, una vez tengamos reconocidos los sujetos y sus quehaceres podremos sumergirnos en las razones. ¿Quiénes somos los orientadores escolares? Esta común pregunta que deambula por los salones, oficinas, patios y pasillos de las instituciones escolares es una inquietud que también hace parte de nuestro discurso profesional, en los encuentros formales e informales, con amigos, amigas y pares orientadores.
Desde lo normativo, según la historia cuenta… nuestro cargo se creó y estableció a través de la resolución 1084 del 26 de febrero de 1974, es por esta razón que cada 26 de febrero, como parte de nuestra esencia, empoderamiento e identidad con lo que somos y hacemos, celebramos el día del Orientador escolar así este aparezca en otras fechas y con otras connotaciones en los habituales calendarios tradicionales. Una vez fue creado el cargo y a lo largo de estos años, la normativa es “abundante” y en ocasiones poco clara, sobre todo en cuanto al tema de funciones, sin embargo, en el 2010, gracias a la convocatoria que se realizó a través del Acuerdo 151 del 30 de septiembre, por el cual se convocó a “concurso abierto de méritos para proveer los empleos vacantes de docentes orientadores de instituciones Educativas oficiales”, después de 14 años, se podría decir que se hizo evidente un Perfil que diera rostro a este ejercicio profesional.
 En el Artículo 10° de dicho acuerdo dice:” LOS DOCENTES ORIENTADORES SON PROFESIONALES CON CAPACIDAD PARA DESARROLLAR PROGRAMAS QUE FOMENTAN UN AMBIENTE INSTITUCIONAL DE ARMONIA, COLABORACIÓN, AFECTO, RESPETO Y QUE SE FUNDAMENTAN EN LOS VALORES INDIVIDUALES Y SOCIALES QUE PERMITEN DISFRUTAR LOS ASPECTOS POSITIVOS DE LA VIDA Y DEBEN TENER LAS SIGUIENTES COMPETENCIAS…” seguidamente se enumeran una serie de competencias funcionales que incorporan aptitudes directivas, académicas y comunitarias y otras competencias comportamentales; que miden nuestro Liderazgo y motivación al logro, la sensibilidad interpersonal, la comunicación asertiva, el trabajo el equipo y por último la mediación y la negociación.
 Es justamente a través de estas competencias que año tras año somos evaluados quienes entramos en este y en los posteriores concursos, vale la pena decir, que este concurso de 2010 fue el primero después de casi una década de silencio en torno a la necesidad de nuestra labor en las instituciones educativas. De otra parte, en este mismo Acuerdo, en su artículo 13, se aclara que quienes quisieran inscribirse, debían contar con título de: “Profesional Licenciado: En orientación, Psicología y Pedagogía, Psicopedagogía; cualquier licenciado que contara con título de postgrado en Orientación Escolar, Orientación Educativa, Psicopedagogía, Psicología Educativa u otro título afín a la naturaleza académica de la Orientación Escolar, de igual forma, podrían inscribirse, aquellos profesionales con título en: Psicología, psicopedagogía, Trabajo Social, terapia ocupacional, Sociología con estudios de postgrado en Orientación Escolar” de tal suerte que una vez expuesta esta normativa los Orientadores Escolares somos profesionales, en y de…
Pero más allá de esto, Los Orientadores Escolares, somos seres humanos que sobrellevamos el día a día de nuestros “estudiantes problema”, sus docentes y familias, somos quienes tenemos la visión global y particular de las instituciones, somos en términos coloquiales, “los no hacedores”, a pesar de que a nuestros espacios llega todo lo que “nadie más” está en “competencia de atender y manejar” somos la tabla de salvación que muchos esperan encontrar, el amigo cómplice en el que sabemos que se puede confiar, somos quienes vamos y volvemos con mil preguntas y mil respuestas porque nuestros días no se parecen, cada uno de ellos tiene su estilo particular, su sabor especial, su historia, somos como dice Javier Hurtado, colega y líder orientador de la localidad de San Cristobal “profesionales que le apostamos a la construcción de un mundo mejor desde nuestro ejercicio profesional, desde la orientación y asesoría escolar. Profesionales que reconocemos el poder del encuentro y del diálogo con el otro; tejemos vínculos comprendiendo que en la complejidad de las realidades educativas en las que trabajamos, todo está articulado y conectado y que de la misma forma, el tejido que se realiza entre profesionales permite la construcción del conocimiento y la idoneidad para nuestra labor”. De otra parte, ya perfilando lo académico y lo social de nuestro ser, podemos adentrarnos en el que, y siendo un poco osada, retomo la conceptualización realizada por mi amigo y colega Amilkar Brunal, Orientador de la localidad de Usaquén, en conjunto con la trabajadora social Gabriela Vásquez de Argentina, a través de la Revista latinoamericana de Orientación y Desarrollo Humano, OrientaAcción, quienes definen la Orientación Educativa como:  “un proceso pedagógico, desarrollado fundamentalmente desde espacios socio - académicos. Sus acciones no se restringen a los contextos formales de la educación, sino que se constituye como acción humana de amplia aplicación en todos los ámbitos en los que se requiera asesoría profesional, para potenciar el desarrollo del ser humano a lo largo de toda su vida. (Encuestas Latinoamericanas Orientación 2014 2015) Es así como desde esta perspectiva, la orientación escolar integra toda una visión multidisciplinar y transdisciplinar que incorpora posibilidades y particularidades paradigmáticas a través de un “proceso cíclico de acción y reflexión”, citando con ello a Luisa Rojas Hidalgo, investigadora y orientadora venezolana “la orientación escolar es un proceso nutrido por definiciones y estrategias que se supone debe responder a necesidades, expectativas y motivaciones, que den apoyo y apertura a acciones orientadoras en pro de una sociedad más solidaria y comprometida con toda causa humana, y a la conformación de ese ciudadano congruente con su entorno natural, social y económico pero con una actitud crítico-reflexiva. Punto de partida, para la concepción de una Orientación multicultural.” Por Consiguiente, la Orientación Escolar, no es tan solo la función o funciones que ejercen los orientadores sobre las particularidades que se desarrollan en las instituciones educativas a través de sus comunidades; la Orientación Escolar debe considerarse y comprenderse como la disciplina científica en las Ciencias de la Educación que ayuda a las personas y sus colectividades a desarrollar y alcanzar su autorrealización personal, es un campo del saber que contribuye al mejoramiento de la calidad educativa y a la vida de calidad.
Ahora bien, que tiene que ver el quién, con el qué y los por qué, todo apunta a una legitimación de lo que somos y hacemos, porque sabemos ya lo que somos y sabemos muy bien lo que hacemos, sin embargo el desconocimiento que existe al interior de los equipos y colectivos tanto de los colegios como de la Secretaría, nos ha convocado al limbo jurídico en el que nos encontramos, pues dependiendo de las subjetividades nos consideran docentes o directivos en conveniencia a, y esta situación no es gratuita, es dada precisamente porque nuestra labor se enmarca en la globalidad de las realidades y en la particularidad de las cotidianidades, lo que somos y hacemos va más allá del cometido de enseñar, programar y evaluar, nos enfrentamos directamente a una amplia y variada gama de problemáticas y situaciones escolares con una multiplicidad de factores que hacen parte de la compleja vida de nuestros estudiantes.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, no se trata únicamente de elaborar y establecer leyes y/o estatutos que supongan, profesionalicen y/o reglamenten nuestra labor de orientadores, sino aún más, de evolucionar como organización a través de la creación y participación activa de o en redes, congresos, seminarios, encuentros creados para reunir profesionales como nosotros que socializan sus investigaciones y experiencias… se trata de generar evidencias indiscutibles, de desarrollar ética profesional, de posicionar la orientación y la Red de Orientadoras y orientadores como un estamento importante dentro del sistema escolar, desde donde se debe hacer, la producción académica e intelectual, se trata de sistematizar nuestras prácticas y promover ese saber emergente que tenemos los orientadores comenzando con nuestras experiencias orientadoras, contextualizar las realidades del país, para que estas sean verdaderos referentes políticos, se trata de hacer estudios que aporten en la solución de los problemas sociales que se hacen indiscutibles en nuestros estudiantes. Citando a Vuelvas, “la finalidad de la producción intelectual e investigativa es la de resolver problemas, no de la praxis, sino del conocimiento” pues la base de la investigación, su esencia, se encuentra en la realidad de lo cotidiano y lo empírico, esa realidad de la que todos nosotros como seres humanos, seres orientadores y seres transformadores, somos parte, por eso, Investigar, Orientar y Transformar son los objetivos de nuestra Red.


María Deisy Sandoval Gaitán
 Licenciada en Psicología y Pedagogía U.P.N. Miembro Red Distrital de Docentes Investigadores Orientación Escolar, Diversidad e Inclusión Docente Orientadora Colegio República de Colombia I.E.D. Jornada Nocturna – Localidad 10 Engativá

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