Esta teoría aporta en la
formación continua del Orientador escolar, ya que le permite comprender que el
desarrollo de un individuo no se da por sí mismo, sino que confluyen diversos
sistemas que interactúan entre sí y que estos se dividen por niveles los cuales
son: microsistemas, los cuales hacen referencia al entorno inmediato en el que
el individuo interactúa directamente como lo son la familia y la escuela. El
mesosistema, que se compone por la interacción de los microsistemas, es decir
la relación que se genera entre familia y escuela. El macrosistema, hace
referencia al contexto cultural y social en el que está inmerso el individuo e
influye en el desarrollo de las normas, valores, creencias y cultura del
individuo (Bronfenbrenner, 1979),
Entre las
características principales de esta teoría destacan: La interacción dinámica
que hace referencia a la interacción e influencia de los sistemas, unos sobre
otros. La contextualización que tiene que ver con la comprensión del contexto
de los sistemas en los que se encuentra inmerso el individuo. Las influencias
múltiples que se relaciona con los factores en diferentes niveles que
influencian el desarrollo del individuo (Bronfenbrenner, 1979). Los cuales se
deben tener en cuenta al interactuar con el educando para comprender su
realidad a partir de su desarrollo individual y los contextos en los que se
encuentra inmerso e influyen en su conducta y cosmovisión, a la vez que puede
desarrollar estrategias que le permitan interactuar con toda la comunidad
educativa favoreciendo la comprensión e intervención de los contextos en los
que se encuentra inmerso el educando.
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